Una reedición de libro, la reapertura de su fundación y un proyecto ambiental liderado por su nieta buscan mantener vigente la obra del artista argentino que marcó un hito al colorear el Gran Canal de Venecia en 1968.
Una década después de su fallecimiento, la figura y el legado del artista argentino Nicolás García Uriburu continúan expandiéndose. Este año, una serie de iniciativas buscan celebrar su obra, entre las que se destacan la reedición del libro ‘Uriburu: utopía del sur’ y la reapertura al público de la sede de su fundación en el Pasaje Bollini, que fuera su taller.
García Uriburu es recordado por un hito del arte global: la coloración del Gran Canal de Venecia el 19 de junio de 1968, una acción que buscaba llamar la atención sobre la relación entre el hombre y la naturaleza. La fecha de su muerte, coincidentemente, es la misma, por lo que este 19 de junio se convocará a compartir en redes sociales el tono de verde característico de sus obras.
La Fundación Nicolás García Uriburu, que reabrirá sus puertas todos los viernes por la tarde con cita previa, exhibe parte de su vasto acervo. Cinthia Mezza, historiadora a cargo de la catalogación, describió el trabajo realizado durante el último año: «Me encontré con 27 álbumes con toda su vida. Él mismo pegaba los afiches y doblaba las cartas, era muy obsesivo». La muestra incluye unas 300 obras de distintas épocas, organizadas bajo los elementos tierra, agua y aire.
El proyecto «Utopía del sur» también da nombre a una iniciativa ambiental dirigida por Azul Pereda, una de las nietas del artista. Este programa busca desarrollar reservas naturales en Sudamérica para promover «modos más armónicos de habitar el planeta». Parte de este ecosistema se verá representado desde el 18 de abril en la muestra «Naturaleza arquitecta» del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, como parte de la programación por su 70 aniversario.
El legado también se transmite a nuevas generaciones a través del programa «Reservas del Futuro», en el que participan más de 230 estudiantes de escuelas artísticas de la Ciudad de Buenos Aires. Los artistas Marina Daiez y Pablo La Padula coordinan clínicas y encuentros que abordan el vínculo entre arte y naturaleza, incluyendo experiencias en reservas naturales como El Potrero, en Gualeguaychú.
La obra de García Uriburu, que buscaba constantemente «otra perspectiva» y desafiar los límites, sigue vigente a través de estas acciones que mantienen vivo su mensaje sobre la naturaleza como un territorio común y amenazado.
