La Embajada Argentina en Francia reunió a sobrevivientes, autoridades y diplomáticos para reflexionar sobre la memoria histórica en un contexto de persistencia del antisemitismo.
PARÍS. Con motivo de la reciente asunción de la presidencia argentina de la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto (IHRA), la Embajada Argentina en París congregó a más de 200 altos representantes políticos, diplomáticos y culturales el pasado 26 de marzo. El evento contó con la presencia central de una decena de sobrevivientes de los campos de exterminio nazis.
Entre los asistentes se destacaron las principales autoridades de la comunidad judía francesa, como el presidente del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia y el presidente del Consistorio. También participaron figuras políticas como la ministra de la Lucha contra las Discriminaciones, Aurore Bergé, y su homóloga de Desarrollo Internacional, Éléonore Caroit, junto a los embajadores de Estados Unidos, Charles Kushner, e Israel, Joshua Zarka.
Esther Senot, sobreviviente de Auschwitz-Birkenau, ofreció un testimonio conmovedor sobre el dolor y la resiliencia vividos por millones de judíos. El encuentro combinó estos relatos con espacios de reflexión sobre la importancia de la memoria en un contexto internacional donde persiste el antisemitismo.
En su discurso de bienvenida, el embajador argentino Ian Sielecki evocó las palabras de Elie Wiesel para subrayar el carácter sagrado de la memoria del Holocausto. Rindió homenaje a los sobrevivientes y advirtió que «ese horror puede volver si simplemente lo olvidamos». Asimismo, afirmó que el presidente Javier Milei busca impulsar «un nuevo impulso global a la causa de la memoria del Holocausto» a través de la presidencia argentina en la IHRA, anclando ese compromiso en «el combate moral por la civilización libre».
Sielecki también narró la historia del argentino Meir Berliner en Treblinka, quien decidió resistir y eliminó a un oficial alemán, inspirando un levantamiento que permitió escapar a 54 prisioneros, los únicos sobrevivientes de un campo donde murieron 900.000 personas. «Ese gesto constituye un espejo en el que todos debemos mirarnos», sostuvo el embajador, afirmando que los argentinos aspiran a ser «modestos herederos de la dignidad, del coraje y, sobre todo, de la claridad moral de nuestro compatriota».
Para finalizar, Sielecki citó a Jorge Luis Borges, comparando la memoria con un espejo que muestra quiénes somos, y sostuvo que «cuando es la memoria del Holocausto la que se resquebraja, es la conciencia de toda la humanidad la que se quiebra». Destacó la importancia de que Argentina y Francia trabajen conjuntamente en esta causa, ya que Francia sucederá a Argentina en la presidencia de la IHRA en 2027.
