Boca Juniors no descansa y ya puso en marcha el operativo seducción para concretar la llegada de Paulo Dybala en junio de 2026.
La estrategia del Xeneize combina el factor afectivo, con Leandro Paredes y su familia como principal «agente» encubierto, y una ingeniería económica meticulosa para encajar el contrato de la Joya en los nuevos parámetros financieros.
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El rol de Paredes y el deseo familiar
La relación entre Dybala y Paredes trasciende la Selección Argentina; son socios en la Albiceleste y amigos íntimos. El volante central es el encargado de minar la resistencia del cordobés.
Sumando a esto, otra de las razones sería el nacimiento de la hija de Paulo y Oriana Sabatini, un factor que empuja al jugador a buscar la cercanía familiar en Argentina.
Otra de las noticias que sacudió en La Ribera fue que Sabatini estará al frente de «True Crime», un ciclo de investigación policial junto al periodista Paulo Kablan, lo que marcaría un regreso laboral al país y un indicio clave sobre el futuro de Dybala.
Aunque los primeros episodios del programa fueron grabados, el desembarco de Oriana en el canal de Migue Granados no es un dato menor. En el entorno de la pareja aseguran que, tras el nacimiento de su hija a principios de marzo, el deseo de estar cerca de sus familias en Argentina pesa más que nunca.
El contrato de Dybala
Si bien el contrato de Dybala en Italia finaliza en junio de 2026, lo que permitiría su llegada como jugador libre, el entorno del futbolista ya habría tenido contactos informales con Juan Román Riquelme.
El «Plan Dybala» es hoy una posibilidad concreta de mercado, sustentada en la falta de avances para su renovación en Europa y el deseo del jugador de vestir la azul y oro antes de un eventual cierre de carrera.
FMZ
