Lustramax: 5 claves de un conflicto testigo que anticipa la Reforma Laboral

Para entender el conflicto de Lustramax, hay cinco puntos centrales que resumen la situación y el trasfondo de la pelea que están dando las y los trabajadores:

1. Despidos “por crisis” que no existe

El conflicto en Lustramax, distribuidora mayorista de productos de limpieza ubicada en el Parque Industrial de Tortuguitas, comenzó a mediados de diciembre cuando la empresa anunció una supuesta situación de crisis. Hasta ese momento, la producción y la distribución funcionaban con normalidad, sin caída de actividad y con horas extras habituales, como relatan sus trabajadores.

La empresa Lustramax, distribuidora mayorista de productos de limpieza, ubicada en el parque industrial de Tortuguitas, Zona Norte de Buenos Aires, despidió a trabajadores argumentando estar en crisis, incluyendo delegados sindicales, pero en realidad es un intento claro de imponer peores condiciones laborales y disciplinar a quienes se organizan colectivamente.

Una semana después de alegar dificultades económicas, la patronal comunicó la intención de avanzar con el despido de 29 trabajadores, lo cual fue rechazado, y avanzó igualmente en despedir a 15 trabajadores, lo cual destapó el conflicto y la respuesta colectiva de los trabajadores. Sin embargo, no existe ningún indicador real que respalde ese argumento: ni merma productiva, ni reducción de jornadas, ni balances negativos. Por el contrario, la facturación y los registros contables de los últimos años muestran ganancias sostenidas.

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2. Un ataque directo a derechos conquistados

Los despidos no son un hecho aislado. Lustramax viene avanzando desde hace tiempo sobre derechos básicos conquistados por los trabajadores: intenta recortar el cobro en blanco, eliminar el comedor en planta y flexibilizar condiciones laborales.

A esto se suma el reclamo de los trabajadores y las trabajadoras por la falta de pago del aguinaldo, de las obras sociales, afectando la atención médica de las familias, y el pago del bono de fin de año.

Además, Lustramax viene implementando el aumento de la jornada laboral, excediéndola muy por encima de la ley, como denuncia uno de los delegados, no se cumplían los aumentos salariales de las paritarias y los sueldos se abonaban con retraso. Una patronal para la cual los convenios colectivos ni derechos laborales existían o los cumplían cuando y como quería: por eso se fortaleció la organización en la fábrica.

3. Un laboratorio del proyecto de Milei

Todo lo que ocurre en Lustramax anticipa punto por punto la reforma laboral que el Gobierno pretende tratar en el Congreso: aumento de la jornada, salarios a la baja, despidos más baratos, condiciones por debajo de los convenios colectivos y eliminación de la organización sindical en los lugares de trabajo incluyendo la prohibición de asambleas, entre otros ataques históricos a medida de los grandes empresarios.

El verdadero objetivo quedó al descubierto al incluir entre los despedidos a activistas y a dos delegados sindicales, en una maniobra claramente ilegal y discriminatoria. Al conocerse los despidos, sumados a estos reclamos, los trabajadores realizaron una asamblea, donde apareció la Policía Bonaerense a pedido de la patronal para meter miedo y reprimir cualquier organización. La patronal busca imponer peores condiciones laborales y para eso, descabezar cualquier intento de organización para defender el salario y los derechos laborales, pero los trabajadores están en pie de lucha para resistir, exigiendo la reincorporación de todos los despedidos.

La patronal de Lustramax actúa como si esa reforma ya estuviera vigente. Busca imponer un régimen de “esclavitud laboral”, donde reclamar derechos sea considerado un delito y donde la empresa tenga vía libre para disciplinar sin límites.

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4. Actuar en la ilegalidad y ataque a la justicia laboral

Pese a que el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria y ordenó la reincorporación de los despedidos, Lustramax decidió desconocer la resolución y no permitió el ingreso de los trabajadores. Un acto de abierta ilegalidad.

La empresa también presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis sin sustento real: los balances positivos impiden, por ley, avanzar con despidos en ese contexto. Aun así, la patronal insiste en judicializar el conflicto y en criminalizar las medidas de fuerza.

Este comportamiento refleja otro eje central de la reforma laboral que impulsa el Gobierno: que cualquier conflicto que tengan los trabajadores con sus empleadores, sean individuales o colectivos, no sea llevado frente a la justicia laboral, que reconoce la desigualdad y reglas protectoras de derechos laborales, sino que sea tratado como problema particular, o directamente un delito penal, en manos de jueces que respondan directa y automáticamente al gobierno de turno y a las empresas, como busca hacer Lustramax contra los trabajadores que reclaman contra los despidos.

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5. Respuesta obrera y un conflicto testigo

Frente a los despidos y el ataque patronal, los trabajadores respondieron con un paro total de actividades, permanencia en la planta y asambleas permanentes. Además, realizaron cortes en la Panamericana que tuvieron gran repercusión nacional y recibieron el apoyo de otros gremios, organizaciones sociales, estudiantiles y de la izquierda. Se está ampliando un fondo de lucha para sostener la resistencia y la solidaridad es clave para enfrentar el ajuste y los ataques a los derechos laborales.

La pelea en Lustramax se transforma en un caso testigo contra la avanzada patronal y la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional. Si la patronal logra imponer estos despidos y disciplinar a la organización sindical, se sentaría un precedente negativo para toda la clase trabajadora. Por eso, la lucha de Lustramax es vista como parte de la pelea más general contra el ajuste, la precarización y la quita de derechos que se busca imponer en todo el país.

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El conflicto de Lustramax es mucho más que un reclamo puntual: es una muestra de cómo las patronales, con apoyo político y legal, buscan avanzar sobre los derechos conquistados, y cómo la organización, la solidaridad y la lucha son la única vía para frenar estos ataques y defender las condiciones de vida de la clase trabajadora.

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